{"id":945,"date":"2013-11-07T00:45:00","date_gmt":"2013-11-06T21:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/palabras-del-rector-en-el-acto-de-graduacion-2012-2013\/"},"modified":"2013-11-07T00:45:00","modified_gmt":"2013-11-06T21:45:00","slug":"palabras-del-rector-en-el-acto-de-graduacion-2012-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/palabras-del-rector-en-el-acto-de-graduacion-2012-2013\/","title":{"rendered":"Palabras del Rector en el Acto de Graduaci\u00f3n  2012-2013"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El&nbsp;presb&iacute;tero Alfonso Frank,&nbsp;Rector del Instituto de&nbsp;Profesorado \u00abConcordia\u00bb, analiz&oacute;&nbsp;la existencia del libro, m&aacute;s all&aacute; del furor actual en el uso de internet y las tablets. Se vale, para ello, de las palabras del escritor y fil&oacute;sofo italiano Umberto Eco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este art&iacute;culo es una&nbsp;trascripci&oacute;n&nbsp;del discurso que pronunci&oacute; el viernes 11 de octubre&nbsp;de 2013, en ocasi&oacute;n del Acto Acad&eacute;mico de Graduaci&oacute;n 2012 &#8211; 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" style=\"border: 0; float: left; margin: 10px;\" src=\"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Abanderados2013IPC02.jpg\" border=\"0\" width=\"370\">Umberto Eco comienza su libro sobre &ldquo;Los l&iacute;mites de la interpretaci&oacute;n&rdquo; con la siguiente observaci&oacute;n del obispo John Wilkins, del 1600: &ldquo;Cuan extra&ntilde;o debi&oacute; resultar este Arte de la Escritura en su primera Invenci&oacute;n lo podemos adivinar por los Americanos reci&eacute;n descubiertos, que se sorprend&iacute;an al ver Hombres que conversaban con Libros, y a duras penas pod&iacute;an hacerse a la idea de que un Papel pudiera hablar&#8230;&rdquo;. Y a continuaci&oacute;n trae el simp&aacute;tico relato de un esclavo indio que deb&iacute;a llevar a un cierto se&ntilde;or una canasta con higos junto con una carta. De camino se comi&oacute; unos cuantos de los higos. Al llegar, el tal se&ntilde;or le recrimin&oacute; porque la carta dec&iacute;a que hab&iacute;a tantos higos y en la cesta hab&iacute;a menos. El indio aquel no pod&iacute;a explicarse c&oacute;mo el papel pudiera haberle hablado a aquel se&ntilde;or acerca de los higos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relaciono esta observaci&oacute;n sobre una &eacute;poca tan arcaica, con una ilustraci&oacute;n en un folleto educativo donde se ve a la maestra en un aula, sin pizarr&oacute;n, y a cada chico en su mesa con la netbook abierta, menos uno, y otro lo se&ntilde;a exclamando: &ldquo;&iexcl;Se&ntilde;o! &iexcl;Se&ntilde;o!, ese chico escribe con cuaderno y l&aacute;piz!&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ustedes que hoy egresan, se habr&aacute;n encontrado o se encontrar&aacute;n posiblemente con casos de regreso a una &eacute;poca arcaica en la que ya no se comprende c&oacute;mo sea posible conversar con libros. Y s&iacute;, porque para qu&eacute; preocuparse por los libros, ya que en Internet est&aacute; todo, y para qu&eacute; aprender la ortograf&iacute;a, ya que la computadora corrige autom&aacute;ticamente los errores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no todo es tan simple. Como el caso que cuenta una maestra en una nota en Clar&iacute;n del mi&eacute;rcoles 18 de setiembre pasado: una nena prefer&iacute;a consultar la Real Academia Espa&ntilde;ola online, pero muchas veces no obten&iacute;a respuesta. Obvio, la nena ingresaba la consulta con errores de ortograf&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que est&eacute; en contra de la tecnolog&iacute;a, m&aacute;s bien tenemos que alegrarnos que se aumenten nuestras posibilidades. Pero es significativo que en la edici&oacute;n del Diario arriba indicada, la Directora de Curr&iacute;culum y Ense&ntilde;anza del Ministerio de Educaci&oacute;n porte&ntilde;o, Gabriela Azar, diga que &ldquo;Hay una sensaci&oacute;n generalizada de que la ortograf&iacute;a pierde lugar porque los chicos escriben cada vez menos con papel y l&aacute;piz. Se trata de una discusi&oacute;n sobre los nuevos formatos de comunicaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" style=\"border: 0; float: right; margin: 10px;\" src=\"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Abanderados2013IPC01.jpg\" border=\"0\" width=\"370\">Y en lo que se refiere al libro, Umberto Eco, en &ldquo;Nadie acabar&aacute; con los libros&rdquo;, publicaci&oacute;n conjunta con el dramaturgo Jean-Claude Carri&egrave;re, opina que el libro no va a desaparecer por m&aacute;s internet y tablets que aparezcan, por varias razones, porque &ldquo;El libro es como la cuchara, &#8211; dice &#8211; . Una vez inventado no se puede hacer nada mejor&rdquo;. Pero docentes y especialistas aseguran, sin embargo, que &ldquo;aunque los chicos leen y escriben m&aacute;s &ndash;por el uso de Internet, las redes sociales y mensajes de texto&ndash; tienen cada vez menos contacto con textos de calidad y con las reglas ortogr&aacute;ficas, porque van poco a los libros.&rdquo; Uno de los resultados no deseados de la falta de lectura es la gran dificultad para organizar los escritos y la comprensi&oacute;n de textos. De all&iacute; que lo que decimos sea importante tanto para los docentes como para los comunicadores sociales. Hablando de comunicadores Pedro Luis Barcia, hace ya diez a&ntilde;os dec&iacute;a en un reportaje en el diario La Naci&oacute;n: &ldquo;La libertad de expresi&oacute;n es una mentira cuando las personas carecen del vocabulario apropiado para expresar con precisi&oacute;n lo que piensan&rdquo;. Y volvi&oacute; sobre el tema en noviembre del a&ntilde;o pasado, en el mismo Diario: \u00abCuando no hay capacidad de expresi&oacute;n se achica el pensamiento. Lo vemos todos los d&iacute;as con j&oacute;venes que no leen, que no saben escribir correctamente y terminan con un lenguaje empobrecido. Y ese empobrecimiento intelectual y verbal le hace muy mal al sistema democr&aacute;tico\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos diagn&oacute;sticos terminan indefectiblemente por apuntar a la escuela. Esto es un gran desaf&iacute;o, sobre todo para los docentes. No es cuesti&oacute;n ciertamente de quejarnos de nuestro presente y a&ntilde;orar &eacute;pocas pasadas. Dice san Agust&iacute;n que siempre pensamos que en tiempos de nuestros padres se estaba mejor, pero lo curioso es que nuestros padres pensaban lo mismo. De modo que es cuesti&oacute;n de poner manos a la obra, agudizar el ingenio y fortalecer la voluntad, porque es tiempo de construir, tiempo, por lo tanto, de esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termino as&iacute; con unas palabras del Papa Francisco, en la entrevista que le hicieron en la revista jesuita La Civilt&aacute; Cattolica. Cuando se le pregunta si debemos ser optimistas, el Papa, como antiguo profesor de Literatura, responde que prefiere hablar de esperanza, pero no una esperanza al estilo del primer acertijo de la &oacute;pera Turandot de Puccini. El P. Spadafaro, que hace la entrevista, explica que la referencia alude a un fantasma que de noche &ldquo;Sube y despliega las alas \/ sobre la negra, infinita humanidad&rdquo;, pero que se esfuma con la aurora; que cada noche nace y cada d&iacute;a muere! Es decir, son voces que revelan el deseo de una esperanza que, sin embargo, resulta ser un fantasma que se desvanece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Pues bien &ndash; continua el Papa &#8211; , la esperanza cristiana no es un fantasma ni enga&ntilde;a. Es una actitud teologal y, en definitiva, un regalo de Dios que no se puede reducir a un optimismo meramente humano. Dios no defrauda la esperanza ni puede traicionarse a s&iacute; miso. Dios es todo promesa.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que estas palabras nos sirvan entonces de gu&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El&nbsp;presb&iacute;tero Alfonso Frank,&nbsp;Rector del Instituto de&nbsp;Profesorado \u00abConcordia\u00bb, analiz&oacute;&nbsp;la existencia del libro, m&aacute;s all&aacute; del furor actual en el uso de internet y las tablets. Se vale, para ello, de las palabras del escritor y fil&oacute;sofo italiano Umberto Eco. Este art&iacute;culo es una&nbsp;trascripci&oacute;n&nbsp;del discurso que pronunci&oacute; el viernes 11 de octubre&nbsp;de 2013, en ocasi&oacute;n del Acto &#8230; <a title=\"Palabras del Rector en el Acto de Graduaci\u00f3n  2012-2013\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/palabras-del-rector-en-el-acto-de-graduacion-2012-2013\/\" aria-label=\"More on Palabras del Rector en el Acto de Graduaci\u00f3n  2012-2013\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":966,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[17],"tags":[21,25,28,23],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/945"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/966"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=945"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/945\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=945"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=945"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ippc-ers.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=945"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}